Britney Spears se ha pronunciado por primera vez públicamente tras su ingreso en el hospital psiquiátrico a principios de abril. Entonces habló para anunciar la postergación de su segunda residencia de conciertos en Las Vegas. Esta vez es para tranquilizar a sus seguidores. “Hola, chicos, para todos los que estáis preocupados, todo está bien, mi familia ha pasado por mucho estrés y ansiedad últimamente y necesitaba tiempo para lidiar con ello. No os preocupéis, volveré muy pronto”, dice la estrella en el mensaje en vídeo que subido a su perfil oficial de Instagram durante la madrugada española y que ya lleva más de cinco millones de reproducciones.

La alarma saltó entre sus seguidores y los medios de comunicación el pasado domingo, cuando la cantante estadounidense de 37 años fue vista fuera del centro psiquiátrico en el que se internó voluntariamente hace 21 días por la ansiedad que la enfermedad de su padre, Jamie Spears, de 66 años le estaba generando. Iba con su novio, el entrenador personal Sam Asghari, de 25 años y se disponía a disfrutar de un día libre, según informaron fuentes cercanas a la cantante a la revista digital Page Six.