La policía marroquí utilizó cañones de agua para dispersar a miles de jóvenes maestros que se reunían en la ciudad capital de Rabat el domingo, mientras protestaban por mejores condiciones de trabajo. Se estima que unos 15.000 maestros se reunieron frente al parlamento, según se dice, cantando “libertad, dignidad, justicia social”. Según informes completos, los beneficios y las pensiones estaban entre las demandas de los manifestantes.

Fuente: ActualidadRT