Esta martes, The New York Times reveló que el luchador Conor McGregor fue denunciado en diciembre por “agresión sexual” en Europa y está siendo investigado por la Policía de Irlanda, por lo que una condena podría dejarlo en prisión.

En enero ya había sido arrestado para ser interrogado, pero fue liberado luego de que contestase algunas preguntas ante los oficiales, a la espera del avance de las investigaciones.

Esta noticia se conoce horas después de que el luchador de UFC anunciase su retiro a través de Twitter con un breve comunicado: “Hola chicos, un anuncio rápido: he decidido retirarme de ese deporte formalmente llamado como artes marciales mixtas hoy. Deseo lo mejor a mis ex compañeros de aquí en adelante. Ahora me uno a mis ex colegas en esta aventura desde el retiro”.

McGregor, de 30 años, peleó por última vez en octubre de 2018 ante Khabib Nurmagomedov en Las Vegas. En aquella oportunidad perdió por sumisión y fue suspendido ras el escándalo del final, cuando el ruso saltó a las gradas para enfrentarse a uno de los colaboradores del irlandés.

The New York Times intentó comunicarse con uno de los abogados de McGregor pero éste no contestó los mensajes. Por otra parte, la denuncia no significa que quien supo ser la máxima estrella de UFC esté procesado, sino que la investigación aún debe avanzar.

La mujer, quien realizó la denuncia en diciembre y cuya identidad se mantiene en secreto, señaló que el hecho sucedió en el Hotel Beacon, en Dublin. Además, la Policía cuenta con las cámaras de seguridad de la noche del ataque y fuentes anónimas confirmaron que el irlandés se hospedó aquella noche en la única suite de dos habitaciones en la instalación.

Éste no es el único conflicto judicial que ha tenido McGregor en los últimos años. Quien fuese campeón de UFC en peso pluma en 2015 y 2016 y de peso ligero de 2016 a 2018 fue detenido a mediados de marzo por la policía estadounidense por presuntamente haber destrozado el teléfono celular de un simpatizante fuera de un club nocturno de Miami Beach (Florida). Por ese caso, fue arrestado poco después por la policía de Miami y liberado luego de pagar una fianza de 12.500 dólares.

Además, en abril de 2018, McGregor lesionó a otros dos luchadores en Nueva York después de una conferencia de prensa del Campeonato de Lucha de la UFC (Ultimate Fighting Championship), el principal organizador de las peleas de MMA, a la que no había sido invitado. Arrestado por la Policía de Nueva York y luego liberado, se declaró culpable a fines de julio de un disturbio público en un tribunal de Brooklyn, que lo salvó del juicio y la cárcel. Había acordado realizar servicio comunitario y capacitación de control de la ira.