Las primeras impresiones nunca son las acertadas, es por eso que no debemos etiquetar o clasificar a una persona a primera vista.

Por esta razón este experimento social  de Adolfo Lora se da a la tarea de hacer una cita mediante una aplicación para quedar una joven a la cual va a buscar en un elegante automóvil para ver como ella lo trata.

¿ Se dejará impresionar por el carro de lujo? ¿Cómo reaccionará si se entera que el automóvil pertenece a alguien más, perderá el interés?