El merengue volvió al centro del debate tras opiniones encontradas en un panel televisivo donde se cuestionó su vigencia frente a los nuevos géneros musicales. Mientras algunos participantes afirmaron que el merengue ha perdido presencia en la era digital, otros defendieron su permanencia como símbolo cultural dominicano. Durante la discusión, se destacó que el ritmo, declarado patrimonio cultural inmaterial por la UNESCO, continúa siendo parte esencial de la identidad nacional, aunque enfrenta retos en su proyección hacia las nuevas generaciones.
En medio del intercambio, se planteó que el merengue no ha desaparecido, sino que atraviesa un proceso de transformación. Algunos panelistas argumentaron que la falta de difusión en emisoras y plataformas digitales limita su alcance, mientras que géneros como el dembow y el reguetón dominan el consumo musical actual. También se señaló la ausencia de relevo generacional sólido y la escasez de nuevas composiciones que conecten con el público joven, lo que ha contribuido a la percepción de una crisis dentro del género.
Sin embargo, voces a favor del merengue insistieron en que el problema no radica en su desaparición, sino en la necesidad de renovación sin perder su esencia. Se destacó que el género sigue presente en celebraciones, eventos y la memoria colectiva del país, manteniendo su valor emocional y cultural. El debate concluyó con un consenso parcial: el merengue necesita evolucionar y adaptarse a los códigos actuales para garantizar su permanencia en la industria musical contemporánea.