Organizaciones comunitarias de Santiago realizaron una protesta para denunciar la falta de funcionamiento de un tomógrafo en el Hospital Infantil Regional Universitario Arturo Grullón, situación que, según indicaron, se extiende por más de ocho años. La manifestación fue encabezada por el pastor Pablo Ureña, quien afirmó que esta es la undécima ocasión en que acuden al centro de salud para exigir soluciones. Los manifestantes señalaron que, aunque el equipo fue entregado hace tres meses, aún no ha sido puesto en funcionamiento, lo que limita la atención médica especializada para niños de la región.

Durante la actividad, también se denunciaron otras carencias estructurales en el hospital, como la paralización de varios quirófanos que permanecen en proceso de intervención sin concluir. Los participantes expresaron preocupación por lo que califican como una respuesta insuficiente de las autoridades ante una problemática que afecta directamente a la población infantil de escasos recursos. Asimismo, indicaron que la falta de equipamiento adecuado obliga a trasladar pacientes a otros centros, retrasando diagnósticos y tratamientos oportunos.

Los organizadores de la protesta reiteraron su llamado a las autoridades sanitarias para que se agilicen los procesos necesarios que permitan la puesta en funcionamiento del tomógrafo, señalando que solo falta la instalación de un sistema UPS. Además, cuestionaron la aparente indiferencia de instituciones responsables de velar por los derechos de la niñez. La situación continúa generando inquietud en la comunidad, que exige respuestas concretas ante las condiciones del principal hospital pediátrico de la región.