Un joven identificado como “El Cholo”, acusado de cometer un atraco, negó los hechos alegando que no utilizó la fuerza para despojar a la víctima de sus pertenencias. Según su versión, solicitó la cartera y esta le fue entregada voluntariamente, por lo que considera que no se trató de un robo. Sus declaraciones, difundidas en un segmento televisivo, han generado debate sobre la interpretación del delito y las circunstancias en que ocurrió el incidente.
De acuerdo con el testimonio de la presunta víctima, el acusado sí utilizó un arma, presuntamente de fabricación casera, para intimidarlo. El afectado aseguró que fue golpeado y obligado a entregar la cartera bajo amenaza, lo que contradice la versión del detenido. En el intercambio, también se menciona que el agresor portaba un objeto que simulaba ser una pistola, elemento que habría sido determinante para que la víctima accediera a entregar sus pertenencias por temor a sufrir daños mayores.
El caso ha reavivado la discusión sobre qué constituye un atraco desde el punto de vista legal. Expertos señalan que la intimidación, incluso sin violencia física directa, es suficiente para tipificar el delito de robo agravado. Las autoridades deberán establecer los hechos a partir de las evidencias y testimonios disponibles. Mientras tanto, el caso continúa en proceso, generando atención pública por las declaraciones del acusado y la aparente contradicción entre ambas versiones de los hechos presentados ante opinión pública.