Los delitos sexuales dentro del entorno familiar han generado creciente preocupación en la República Dominicana debido al aumento de denuncias y casos judiciales en los últimos años. Autoridades del sistema de justicia señalan que el incesto, considerado uno de los crímenes más graves contra menores, se ha convertido en un problema social que afecta profundamente a niños y adolescentes. Entre 2011 y 2016 se registraron más de 1,600 casos relacionados con abuso sexual dentro del núcleo familiar, una cifra que evidencia la magnitud de la problemática.
En la provincia de La Vega, la fiscal titular de la jurisdicción de niños, niñas y adolescentes, Iris Sánchez, ha destacado que la institución ha tenido que intervenir en numerosos procesos judiciales vinculados a agresiones sexuales contra menores. Según explicó la magistrada, la desintegración familiar, el consumo de sustancias y los entornos de violencia doméstica son factores que con frecuencia aparecen en estos casos. Aunque muchos de los delitos ocurrían históricamente en zonas rurales, actualmente también se registran en áreas urbanas.
Los testimonios recogidos en distintas comunidades reflejan las consecuencias devastadoras que este tipo de violencia provoca en las víctimas. En algunos casos, las adolescentes resultan embarazadas producto de los abusos y enfrentan graves traumas psicológicos, además de las dificultades sociales que implica la situación. Las autoridades insisten en la importancia de denunciar estos delitos y fortalecer la protección de los menores, al tiempo que promueven programas de atención psicológica y acompañamiento legal para las víctimas.