Una periodista del noticiero matutino Vive TV, canal estatal de Venezuela, sorprendió a la audiencia al denunciar en vivo que sufría acoso laboral por parte de la encargada de prensa, Keila Correa. La reportera, identificada como Dilibeth Torres, aprovechó el cierre de la transmisión para hacer la acusación pública y pedir al ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, que atienda el presunto caso de hostigamiento contra ella y otros integrantes del personal.
El momento fue captado por los televidentes que seguían el noticiero en directo y generó sorpresa e incertidumbre, dado que este tipo de denuncias no suelen formularse en medio de una transmisión oficial. Tras hacer su llamado, la periodista fue sacada de las instalaciones por personal de seguridad, y poco después fue despedida junto con su productora, según medios locales. Hasta ahora, ni la gerencia del canal ni autoridades del gobierno venezolano han ofrecido una declaración oficial sobre el incidente o las acusaciones formuladas.
El hecho ha reavivado el debate sobre las condiciones laborales en medios estatales del país y la protección de los derechos de los trabajadores de prensa, en un contexto en el que organizaciones defensoras de la libertad de expresión han señalado repetidamente obstáculos y presiones dentro del ejercicio periodístico en Venezuela. La ausencia de pronunciamientos institucionales tras la denuncia amplifica las dudas sobre la gestión interna de los canales públicos y la respuesta a alegatos de acoso en espacios formales de comunicación.