Las autoridades españolas informaron que Ana Julia Quesada confesó el asesinato del niño Gabriel Cruz, un caso que conmocionó a toda España. Según reportes difundidos por la prensa española, la mujer declaró ante la Guardia Civil que el crimen ocurrió tras una discusión con el menor. En su versión, afirmó que golpeó al niño en la cabeza con un hacha, dejándolo inconsciente.

De acuerdo con los medios, Quesada se habría derrumbado durante el interrogatorio y admitió su responsabilidad en el hecho. Sin embargo, los investigadores señalaron que la explicación ofrecida por la acusada no coincide completamente con los resultados preliminares de la autopsia. Los informes forenses indican que, además del golpe en la cabeza, el menor habría sido sofocado al taparle la nariz y la boca.

Las autoridades continúan analizando las circunstancias del crimen para determinar con precisión cómo ocurrieron los hechos. El caso provocó una fuerte reacción pública en España y generó una amplia cobertura mediática debido a la gravedad del asesinato y al impacto emocional que causó en la sociedad.