El psicólogo Juan La Mur abordó en televisión las distintas dinámicas que pueden surgir entre exparejas luego de una ruptura matrimonial, especialmente cuando existen hijos en común. En su intervención, explicó que la separación no implica necesariamente el fin del vínculo, sino una transformación de la forma en que las personas interactúan. El especialista identificó varios patrones frecuentes, desde quienes cortan todo contacto hasta quienes logran mantener una relación funcional basada en el respeto y la cooperación.

Entre los modelos descritos, mencionó a las exparejas que desaparecen de la vida familiar, aquellas que conservan vínculos afectivos o incluso íntimos, y las que logran una convivencia cordial centrada en la crianza. También señaló los casos en los que el conflicto se mantiene de forma permanente, generando tensiones que suelen afectar directamente a los hijos. Según La Mur, estas dinámicas responden a factores emocionales, a la forma en que se procesó la ruptura y al nivel de madurez de ambas partes.

El especialista concluyó que, aunque cada separación tiene particularidades, lo más recomendable es procurar una relación respetuosa y limitada que priorice el bienestar de los hijos. Destacó que sanar las heridas emocionales es clave para evitar conflictos prolongados y construir acuerdos saludables. Su mensaje final enfatizó la importancia de la responsabilidad emocional tras el divorcio y el impacto positivo que una convivencia pacífica puede tener en el desarrollo familiar.