En el programa televisivo Enfoque Final se presentó un reportaje que expone la ausencia de títulos universitarios en parte de los legisladores dominicanos, generando debate público sobre la preparación académica en el Congreso. La investigación periodística señala que el entonces presidente de la Cámara de Diputados figura entre los funcionarios que no registran formación superior en su perfil institucional. De acuerdo con el informe, al menos 23 de los 190 diputados no cuentan con carrera universitaria, lo que representa una proporción minoritaria, pero significativa dentro del hemiciclo.
El reporte detalla que las biografías oficiales de varios legisladores no especifican profesión o estudios superiores, mientras otros figuran como empresarios, comerciantes o técnicos. La investigación también subraya que la Constitución dominicana no exige título universitario para ocupar una curul, ya que los requisitos se limitan a la nacionalidad, la edad mínima de 25 años y la residencia en la demarcación correspondiente. Este marco legal explica por qué la discusión se mantiene en el ámbito del debate público y no en el jurídico.
Asimismo, el espacio televisivo comparó la realidad dominicana con la de otros países, donde la proporción de legisladores sin título varía, aunque en la mayoría de los casos predominan profesionales, especialmente abogados. El análisis resalta que, pese a la controversia, la representación política no depende exclusivamente de la formación académica, sino también de la trayectoria social y la legitimidad electoral. Sin embargo, el tema continúa generando cuestionamientos sobre la profesionalización de la función legislativa y la calidad del proceso de toma de decisiones.