El comunicador Juan La Mur abordó en su espacio televisivo los efectos del ruido excesivo y la contaminación sónica en la salud y la convivencia social. Durante su comentario, explicó que la música, en condiciones adecuadas, tiene beneficios comprobados para el bienestar emocional y cognitivo, pero advirtió que su uso a niveles extremos puede provocar consecuencias negativas. Citó opiniones de especialistas en neurología que relacionan la exposición prolongada a altos volúmenes con trastornos del sistema nervioso, afectaciones auditivas y alteraciones en el comportamiento.

En su intervención, destacó que una parte significativa de las denuncias ciudadanas está vinculada al ruido generado por centros de entretenimiento, vehículos y establecimientos comerciales. Según datos oficiales mencionados, los reportes por contaminación sonora representan una proporción relevante de las llamadas a servicios de emergencia, lo que refleja la magnitud del problema en el entorno urbano. También recordó la existencia de normativas ambientales y operativos policiales orientados a controlar los niveles de ruido, subrayando la necesidad de fortalecer su cumplimiento.

El análisis generó debate sobre el equilibrio entre el disfrute de la música y el respeto al descanso de la población. Especialistas coinciden en que la contaminación acústica es un desafío creciente en las ciudades, con impacto tanto en la salud pública como en la calidad de vida. El comentario del comunicador se suma a las voces que promueven mayor conciencia ciudadana y acciones institucionales para reducir los efectos del ruido en la vida cotidiana.