Poseer, procesar, transportar, comprar, obtener o regalar marihuana a personas mayores de 21 años es legal en California a partir de este lunes que inicia el año 2018, pero la entrada en vigor de la ley que legaliza la hierba con fines recreativos no implica que se podrá adquirir de manera inmediata o en cualquier lugar.


Muchas ciudades del estado aún no cuentan con un reglamento para su comercialización y muchas de las que ya lo tienen no han empezado a expedir los permisos comerciales, mientras que en algunos condados han prohibido su cultivo y venta. Esto se debe a que los dispensarios deberán contar con la licencia comercial del estado, pero también con permiso de la ciudad donde se ubiquen.


En San Francisco, por ejemplo, el comercio de cannabis para consumo placentero será posible solo hasta el fin de semana, mientras que en San Diego ya está disponible. Sin embargo, la marihuana recreacional no será permitida en varias ciudades como Riverside, Fresno, Bakersfield, Pasadena y Anaheim. En algunos casos, estas urbes han decidido volver a debatir el asunto después de que vean cómo funciona en otras donde ya lo hayan regulado.


En Los Ángeles, donde se espera sea el epicentro del boom económico de la marihuana, tendrán que esperar hasta la tercera semana de enero.


“Después del 3 de enero las empresas pueden empezar a aplicar para la licencia para el uso recreativo del cannabis. Es importante que las empresas sepan que no pueden participar en la venta sin tener la autorización temporal”, explicó a Univision 34 Andrea García, vocera de la alcadía de los Ángeles.


“Nada va a cambiar aquí en la ciudad de Los Ángeles el primero de enero”, dijo Cat Packer, del Departamento de Regulación de la Marihuana de Los Ángeles, refiriéndose a que tomará cerca de tres semanas antes de que las licencias temporales puedan ser aprobadas. Esperan una avalancha de solicitudes, eso sí.


Según algunas estimaciones, solo un tercio del estado inicialmente permitirá la venta de marihuana para uso recreacional. “Serán meses, tal vez hasta un año, antes de que la mayoría del estado tenga un acceso que sea menos de media hora manejando”, advirtió Nate Bradley, un representante de la Asociación de la Industria de Cannabis en California.


Actualmente solo en 15 de los 58 condados de California se han expedido licencias estatales para la operación de negocios o cultivo de marihuana.


Las restricciones


En California la marihuana medicinal es legal desde 1996, por eso muchos de los más de 1,300 dispensarios que la ofrecen están haciendo fila para obtener los permisos de venderla también para uso recreativo, pues la nueva ley -conocida como AUMA (Adult Use of Marihuana Act)- permite su consumo y cultivo casero para uso personal, además del comercio legal.
Sin embargo, las regulaciones establecen límites sobre su consumo en lugares públicos, el traslado de ciertas cantidades, los lugares donde deberán estar ubicados los puntos de venta y el volumen de producción.


También está prohibido conducir bajo los efectos de la marihuana o llevar en el vehículo (excepto que sea en la cajuela) paquetes o envoltorios abiertos.


La máxima cantidad de hierba que puede llevar una persona consigo o comprar es una onza o 28 gramos, mientras que quienes tienen autorización de un doctor para uso medicinal, pueden adquirir hasta 8 onzas por día.


La legalización del cannabis permite también la elaboración de productos comestibles, como galletas, helados, dulces y hasta tacos, pero con limitada cantidad de THC, que es el componente psicoactivo de la marihuana.