La prueba de ADN que determinará la paternidad del menor Matías, en el caso que involucra a Julián Gil y Marjorie de Sousa, se realizará conforme a una orden judicial en un laboratorio de genética del Tribunal Superior de Justicia. De acuerdo con la información recabada, el procedimiento incluirá la presencia de peritos, verificación de identidad y registro fotográfico, como parte de una estricta cadena de custodia destinada a garantizar la transparencia del proceso y evitar cualquier irregularidad.

El examen consiste en la toma de muestras biológicas, generalmente mediante un hisopo en la parte interna de la mejilla, técnica indolora y no invasiva que permite analizar el ADN sin necesidad de extracción de sangre. Posteriormente, los especialistas compararán más de veinte marcadores genéticos bajo estándares internacionales para determinar la compatibilidad biológica. Aunque los resultados suelen obtenerse en pocos días, en este caso serán entregados directamente al juez, quien convocará a las partes para comunicar oficialmente el dictamen.

Expertos señalan que este tipo de pruebas tiene un alto grado de precisión y que, en caso de inconformidad, puede solicitarse una segunda evaluación, dependiendo de la decisión judicial. La diligencia busca poner fin a un prolongado conflicto mediático y legal, definiendo aspectos fundamentales como la filiación y las responsabilidades asociadas. El resultado será clave para cerrar un capítulo que ha generado amplio interés público y, sobre todo, para brindar claridad en beneficio del menor.