Un operativo de fuerzas de seguridad venezolanas contra un grupo armado liderado por el ex inspector policial Óscar Pérez generó gran impacto mediático y político, tras difundirse videos del enfrentamiento en redes sociales. El hecho ocurrió en las afueras de Caracas y provocó un amplio debate sobre el uso de la fuerza por parte del Estado. Pérez había ganado notoriedad meses antes al protagonizar acciones de protesta contra el gobierno, lo que lo convirtió en una figura polémica dentro del contexto de la crisis venezolana.

De acuerdo con reportes oficiales y reconstrucciones independientes, el operativo movilizó a centenares de efectivos que cercaron el lugar donde se encontraba el grupo. Durante el enfrentamiento se registraron intensos intercambios de disparos y el propio Pérez difundió mensajes en video asegurando que intentaba negociar su rendición para evitar más víctimas. Tras varias horas de combate, las autoridades confirmaron la muerte del líder rebelde y de varios de sus acompañantes, así como detenciones de otros involucrados.

Organizaciones de derechos humanos y analistas internacionales han cuestionado el desarrollo del procedimiento y han pedido investigaciones independientes sobre lo ocurrido, alegando posibles irregularidades en el uso de la fuerza. El episodio se convirtió en uno de los momentos más simbólicos del conflicto político venezolano reciente, al reflejar la tensión entre el gobierno y sectores opositores armados, además de reavivar el debate sobre la seguridad, la legalidad de los operativos y el impacto social de la crisis.