Las autoridades dominicanas mantienen vigilancia sobre la comercialización del clerén tras el incremento de operativos contra su producción y distribución, motivados por la tragedia ocurrida en Elías Piña, donde murieron 15 personas por intoxicación. Pese a la alerta epidemiológica emitida por el Ministerio de Salud Pública el 26 de diciembre, al menos 11 puntos de venta de esta bebida artesanal —también conocida como triculi— continúan operando en comunidades de Hato Mayor, según reportes locales.
Entre los sectores señalados figuran Las Chinas, Villa Vilorio, Las Malvinas, Punta de Garza, Los Multis y Gualey, donde la bebida se vende de forma abierta en colmados y kioscos. El clerén suele almacenarse en barricas de 55 galones y garrafones de 10 galones, con precios que pueden alcanzar 12,000 y 5,000 pesos respectivamente, mientras la media botella se comercializa alrededor de 50 pesos. Su bajo costo y fácil acceso han favorecido su consumo, pese a los riesgos sanitarios asociados.
El Ministerio de Salud Pública reiteró el llamado a la población a abstenerse de consumir bebidas alcohólicas de origen desconocido, recordando que el clerén adulterado con metanol provocó muertes tanto en República Dominicana como en Haití. Las autoridades indicaron que continuarán los operativos para clausurar puntos de venta y reforzar la vigilancia sanitaria, mientras organizaciones comunitarias piden mayor presencia estatal para prevenir nuevas intoxicaciones y proteger la salud pública.