En el programa Los Opinadores, los panelistas lanzaron duras críticas contra la gestión de Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan) y el rol del sindicato sitra coraasan, al que acusaron de haber perdido su carácter combativo y convertirse en una estructura complaciente frente a presuntas irregularidades administrativas. Durante el espacio, se denunció el deterioro del servicio de agua y energía eléctrica en Santiago, así como supuestas prácticas clientelares, nóminas abultadas y privilegios internos que habrían debilitado la función fiscalizadora del sindicalismo local.

Los comentaristas también apuntaron responsabilidades políticas dentro del Partido de la Liberación Dominicana en la provincia, señalando a dirigentes locales por permitir, según afirmaron, una gestión deficiente en Corazán y otras instituciones regionales. El discurso se centró en la inconformidad ciudadana por aumentos tarifarios, deficiencias en hospitales y servicios básicos, y una percepción de abandono institucional. En ese contexto, se cuestionó el liderazgo provincial y municipal del partido gobernante de entonces, acusándolo de no responder a las demandas sociales ni a la militancia que sostuvo victorias electorales pasadas.

El debate concluyó con un mensaje de tono político-electoral, resaltando a Santiago como una plaza históricamente crítica y con alternancia partidaria. Los panelistas aseguraron que el descontento acumulado podría traducirse en un voto castigo si no se corrigen las fallas estructurales en servicios públicos y representación política. Los Opinadores reafirmó así su línea editorial confrontacional, posicionándose como un espacio de denuncia y opinión dura, donde la gestión pública regional y la dirigencia partidaria quedan bajo un escrutinio directo y sin concesiones.