Las autoridades federales de Estados Unidos acusaron formalmente a Raúl Gil, identificado como manejador del bachatero Anthony Santos en territorio estadounidense, por presuntos delitos financieros en la ciudad de Nueva York. Según los reportes, enfrenta cargos por lavado de dinero, robo de identidad, falsificación de documentos federales, fraude con tarjetas de crédito y clonación, entre otros. Las imputaciones, consideradas felonías graves bajo la legislación estadounidense, podrían conllevar penas superiores a 15 años de prisión si se comprueba su responsabilidad.
De acuerdo con la información disponible, el acusado habría sido objeto de seguimiento por parte de las autoridades antes de su arresto. Trascendió que previamente habría obtenido libertad bajo fianza, estimada en alrededor de 52 mil dólares, mientras continuaban las investigaciones. Posteriormente, fue detenido nuevamente para dar curso al proceso judicial. Hasta el momento, los cargos se concentran exclusivamente en su persona y no se han presentado acusaciones contra terceros vinculados a su entorno profesional.
Se ha reiterado que el artista Anthony Santos no figura en la investigación ni enfrenta señalamientos relacionados con el caso. Analistas señalan que, por tratarse del representante de una figura reconocida, el nombre del cantante ha sido mencionado como referencia mediática. El proceso judicial seguirá su curso en los tribunales federales, donde se determinará la culpabilidad o inocencia del imputado conforme a las evidencias presentadas por la fiscalía.