El espacio de análisis Revista 110 abordó un intenso debate sobre el presente y el futuro del Partido de la Liberación Dominicana, enmarcado en comparaciones históricas, tensiones internas y desafíos de credibilidad. Durante la discusión, se planteó que el partido aún transita una etapa que algunos califican como “gloriosa”, sostenida por la figura de Leonel Fernández, mientras otros sectores intentan proyectar competitividad en un escenario político cada vez más fragmentado. El análisis rechazó paralelismos simplistas con el trujillismo, recordando que los estilos de gobierno deben evaluarse en su contexto histórico y por sus resultados.
En el intercambio se subrayó que el PLD no puede ser señalado como heredero directo del trujillismo, destacando que figuras como Joaquín Balaguer mantuvieron una relación compleja con ese pasado y que ningún gobierno posterior permitió una restauración formal de ese modelo. Sin embargo, se reconoció que errores de gestión y decisiones políticas han deteriorado la imagen del partido. En ese contexto, se afirmó que Danilo Medina continúa siendo un factor clave de estabilidad interna, descrito como un “tanque de oxígeno” para la organización, en medio de disputas y lecturas contrapuestas sobre liderazgo y continuidad.
El programa dedicó especial atención al caso Odebrecht, señalando la necesidad de una respuesta estatal más firme, incluso mediante acciones legales internacionales contra Brasil. Se planteó la conveniencia de negociar directamente con actores centrales del proceso, como Ángel Rondón, para esclarecer responsabilidades, reducir costos y facilitar la salida ordenada de la empresa. La discusión concluyó que la República Dominicana enfrenta un momento decisivo, en el que la transparencia, la negociación estratégica y la madurez política serán determinantes para restaurar la confianza institucional.