El comunicador Julio Martínez cuestionó con dureza la gestión del entonces procurador general Jean Alain Rodríguez en torno al caso Odebrecht, calificando la investigación como un “show” mediático. Según su planteamiento, desde el inicio advirtió que el proceso no profundizaría en las responsabilidades reales ni en los consorcios vinculados, lo que —a su juicio— evidenciaba una investigación limitada que no buscaba resultados de fondo.

En su intervención, sostuvo que con el paso del tiempo se ha consolidado la percepción pública de que el expediente carecía de solidez. Argumentó que la admisión de sobornos por parte de la constructora, sin consecuencias proporcionales para todos los actores implicados, reflejaría fallas estructurales en la investigación. Para Martínez, esto terminó debilitando la credibilidad del proceso judicial y alimentando la idea de impunidad.

El comentario se enmarca dentro del debate político y social que generó el caso en el país, uno de los mayores escándalos de corrupción regional. La discusión sigue siendo referencia en el análisis sobre transparencia institucional, calidad de las investigaciones y confianza ciudadana en el sistema de justicia.