El comunicador Juan La Mur abordó en su espacio informativo un caso ocurrido en Los Alcarrizos que ha generado consternación pública. Alexander Hernández, de 22 años, confesó haber estrangulado a Elizabeth Cordero Cruz, de 20, alegando que la joven le habría transmitido una enfermedad infectocontagiosa. Más allá del crimen, el análisis se centró en la peligrosa combinación de desinformación, prejuicio y reacción violenta ante un supuesto diagnóstico. El comentarista advirtió que la percepción errónea o no confirmada de contagio no solo agrava conflictos personales, sino que puede desencadenar tragedias irreparables.

Durante la intervención, se citó a la Organización Mundial de la Salud para subrayar que las relaciones sexuales sin protección continúan siendo una de las principales vías de transmisión de infecciones que afectan especialmente a adolescentes y jóvenes. Se recordó que millones de adolescentes viven con el virus del VIH y que otras infecciones como sífilis, gonorrea y virus del papiloma humano mantienen alta incidencia en la región. En el ámbito nacional, estadísticas del Instituto Dermatológico Humberto Bogart reflejan miles de diagnósticos anuales, con un porcentaje significativo concentrado en edades entre 10 y 24 años.

La Mur enfatizó que el problema no debe abordarse desde el estigma ni la violencia, sino desde la prevención, la educación y la responsabilidad institucional. Señaló que el Estado dominicano tiene compromisos pendientes en materia de programas de salud sexual y reproductiva orientados a la juventud. El llamado final fue claro: fortalecer la educación sexual en las escuelas, ampliar campañas de prevención y promover información basada en evidencia científica para reducir contagios y evitar que la ignorancia continúe alimentando tragedias.