El programa Despierta América presentó un emotivo segmento protagonizado por Francisca Lachapel, quien regresó a la ciudad donde comenzó a construir sus sueños para compartir la Navidad con una familia que marcó su vida. Durante la visita, la conductora destacó el valor de la gratitud y la memoria afectiva, recordando cómo la familia Martínez le brindó apoyo en una etapa clave de su crecimiento personal y profesional. El reencuentro, cargado de anécdotas y abrazos, puso de relieve la importancia de quienes ofrecen ayuda desinteresada cuando más se necesita.

En la conversación surgieron recuerdos íntimos de los primeros años de Francisca lejos de su hogar, incluyendo la experiencia de ver nieve por primera vez mientras se dirigía al trabajo. La familia evocó mensajes intercambiados en diciembre de 2014, cuando, en plena Navidad, le auguraron su triunfo en el certamen Nuestra Belleza Latina. Aquel intercambio, lleno de fe y optimismo, se convirtió con el tiempo en una premonición cumplida, reforzando la idea de que las palabras de aliento pueden tener un impacto duradero. Para la presentadora, ese mensaje sigue siendo uno de los regalos más significativos que ha recibido.

El segmento concluyó con una cena familiar y un brindis por la salud, en un ambiente de cercanía que trascendió lo televisivo. Francisca expresó públicamente su agradecimiento, reconociendo que, sin importar la distancia o el paso del tiempo, mantiene un vínculo permanente con quienes la apoyaron en sus inicios. Despierta América utilizó este momento para subrayar el espíritu navideño desde una perspectiva humana, mostrando cómo el éxito también se construye sobre relaciones genuinas, memoria emocional y gratitud constante.