En su programa y a través de redes sociales, el médico y comentarista Ernesto Fadul expuso una intervención extensa y confrontacional sobre la historia política dominicana. El discurso, replicado en Facebook e Instagram, combinó advertencias dirigidas a la juventud con afirmaciones categóricas sobre figuras y episodios del pasado. Fadul sostuvo que su prosa busca provocar reflexión cívica y llamó a la sensatez, insistiendo en que sus planteamientos responden a “verdades” que, a su juicio, deben debatirse en el espacio público.

El núcleo de la exposición se centró en una crítica severa a la figura de Juan Bosch y a la trayectoria del Partido de la Liberación Dominicana. El comentarista cuestionó la narrativa histórica predominante, refiriéndose a decisiones políticas, alianzas y episodios de confrontación ideológica del siglo XX. Asimismo, aludió a conflictos sociales y a la relación entre poder económico y poder político, incorporando referencias a gobiernos posteriores y a dirigentes contemporáneos, entre ellos Danilo Medina y Leonel Fernández, para contextualizar continuidades y rupturas.

Las reacciones no se hicieron esperar. Analistas y usuarios en redes destacaron el carácter opinativo del mensaje y subrayaron la necesidad de contrastar afirmaciones con fuentes verificables. Especialistas en comunicación política recordaron que la revisión crítica del pasado es legítima, pero requiere rigor histórico y lenguaje responsable para evitar desinformación y polarización. En un entorno mediático altamente fragmentado, el episodio reabre el debate sobre los límites entre opinión y acusación, la responsabilidad del emisor y el rol de la audiencia al evaluar contenidos que influyen en la memoria colectiva y la deliberación democrática. El caso ilustra, además, cómo plataformas digitales amplifican discursos y aceleran la controversia pública.