En el programa radial Buscando Sonido, el comunicador Robert Sánchez expresó una dura crítica al trato que recibió Karim Abu Naba’a durante su reciente visita a El Show del Mediodía. Sánchez cuestionó que el invitado fuera recibido con aplausos en vivo por todo el personal del espacio, describiendo la escena como una exaltación desproporcionada, comparable a la llegada de una figura de alto poder internacional como Donald Trump. A su juicio, este tipo de recibimiento transmite un mensaje equivocado a la audiencia.

Durante su comentario, el conductor señaló que se trata de una persona con un historial de comportamientos inadecuados y episodios de descontrol, por lo que consideró inapropiado presentarlo como un ídolo. Mencionó que, desde Iván Ruiz hasta el resto del equipo del programa, el aplauso colectivo funcionó como una validación pública. Para Sánchez, la televisión no debe limitarse a capitalizar el impacto mediático, sino asumir un enfoque responsable que analice las conductas, incluso sugiriendo la intervención de profesionales de la salud mental como parte de un tratamiento serio y pedagógico frente al público.

El comunicador advirtió que este tipo de idolatría refuerza una inversión de valores y la ausencia de un régimen de consecuencias en el país. Aplaudir sin cuestionar —afirmó— incentiva la repetición de conductas problemáticas y normaliza el desorden si este genera rating. Sánchez aclaró que no se opone a que figuras polémicas sean llevadas a los medios, reconociendo su potencial de audiencia, pero insistió en que existe una diferencia clara entre aprovechar el interés público y glorificarlo. En ese contexto, defendió el apoyo al talento local y a contenidos que aporten valor, subrayando que la responsabilidad editorial debe prevalecer sobre el aplauso fácil.