Las autoridades dominicanas capturaron este martes a Fernando de los Santos, conocido públicamente como La Soga, tras permanecer varios años prófugo de la justicia. El arresto se produjo luego de un prolongado período marcado por especulaciones sobre su paradero, luego de haber sido señalado por hechos ocurridos en el año 2011. La detención reactivó uno de los casos más emblemáticos del sistema judicial dominicano y generó amplio interés público por tratarse de un ex miembro de la Policía Nacional.
Tras su apresamiento, Fernando de los Santos fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad a la sede del Ministerio Público en Santiago y posteriormente al Palacio de Justicia de esa ciudad. Según informaciones ofrecidas por las autoridades y confirmadas por su equipo legal, en las próximas horas se le conocerá medida de coerción. El proceso se ha manejado con notable hermetismo, limitando el acceso de los medios durante su traslado. La acusación formal está vinculada a la muerte de dos personas, hechos que datan del año 2011 y que dieron origen a su condición de prófugo.
La defensa del imputado sostiene que el apresamiento carece de fundamentos probatorios suficientes y que su representado goza del principio constitucional de presunción de inocencia. En tanto, la Policía Nacional aseguró que el seguimiento al exagente nunca se detuvo y llamó a la población a confiar en la capacidad investigativa de las autoridades. El caso de La Soga vuelve así al centro del debate nacional, no solo por la gravedad de las acusaciones, sino por lo que representa en términos de credibilidad institucional, persecución del delito y expectativas de justicia acumuladas durante más de una década.