El periodista Marino Zapete aclaró públicamente que los anuncios transmitidos antes y después de su programa televisivo no guardan relación alguna con su línea editorial ni con su criterio profesional. Explicó que la colocación de publicidad es una atribución exclusiva del canal y que no condiciona, en ningún caso, el contenido de sus opiniones. Zapete subrayó que su postura crítica se mantiene intacta aun cuando exista publicidad vinculada a instituciones o figuras que él cuestiona abiertamente, reiterando que jamás ha vendido su opinión ni lo hará por razones económicas o comerciales.
En ese contexto, reiteró sus cuestionamientos al exministro de Educación Andrés Navarro, a quien acusó de promover una visión servil y propagandística al asociar mensajes educativos con agradecimientos políticos al entonces presidente Danilo Medina. Zapete sostuvo que la educación pública debe formar ciudadanos críticos e independientes, no reproducir esquemas de adulación al poder. Afirmó que, incluso si ese tipo de anuncios estuviera directamente vinculado a su programa, su posición crítica sería la misma, porque su compromiso —dijo— es con la ética y no con los anunciantes.
Finalmente, el comunicador retomó la agenda política y lanzó duras acusaciones contra el presidente de la Junta Central Electoral, Julio César Castaños Guzmán, a quien calificó de no confiable y cómplice del expresidente del organismo, Roberto Rosario. Zapete cuestionó las declaraciones oficiales que minimizan los fallos del sistema de conteo electrónico en las elecciones pasadas y denunció que la JCE solo reaccionó cuando recibió una factura millonaria por equipos declarados inservibles. A su juicio, restar importancia a esas irregularidades afecta la legitimidad electoral y demuestra una falta grave de responsabilidad institucional, reforzando la desconfianza ciudadana en los órganos encargados de garantizar la democracia.