El pasado lunes, el Palacio Nacional fue escenario de una amplia convocatoria que reunió a funcionarios del gobierno central, instituciones descentralizadas y organismos autónomos, con el objetivo de presentar el reporte del monitoreo de la gestión pública. Al acto asistieron representantes de diversas áreas, incluyendo directores, ministros y figuras recientemente integradas al tren gubernamental por acuerdos electorales. En primera fila se ubicaron altos funcionarios, mientras las exposiciones estuvieron a cargo de Compras y Contrataciones, el Viceministerio de la Presidencia y asesores cercanos al Ejecutivo, en un ambiente marcado por sonrisas, aplausos y gestos de aprobación institucional.

Dos días después, el miércoles en horas de la mañana, el presidente Danilo Medina recibió en su despacho a un líder religioso extranjero conocido como T.B.Joshua. La visita estuvo acompañada por una comitiva oficial, traductor incluido, y un montaje cuidadosamente protocolar. El encuentro evocó episodios del pasado político nacional, cuando figuras similares fueron recibidas con expectativas de sanación espiritual. Detalles como la decoración floral, la disposición del salón y la presencia de colaboradores cercanos no pasaron desapercibidos, generando comentarios por la coincidencia simbólica entre lo religioso y lo político.

La jornada culminó ese mismo miércoles en la noche con la inauguración de las nuevas oficinas diplomáticas de Corea del Sur, ubicadas en la avenida Enriquillo. El evento contó con estrictas medidas de seguridad, presencia de embajadores, representantes militares y autoridades dominicanas. El presidente Medina arribó pasadas las siete de la noche y participó del acto protocolar, que incluyó discursos oficiales, el corte de cinta, brindis diplomático y un ambiente marcado por el intercambio cultural. La actividad concluyó con la salida del mandatario, quien se despidió brevemente de la prensa, cerrando así una jornada intensa que reflejó la dinámica del poder, la diplomacia y la puesta en escena institucional del Estado dominicano.