Un hecho alarmante ocurrió en el paraje Los Cajuiles, provincia Santiago Rodríguez, donde un menor de 12 años hirió con un cuchillo a su padre, Emilio Mandelis, de 54 años. El hombre fue trasladado al hospital regional José María Cabral y Báez, donde recibe atenciones médicas. Según explicó, la agresión se produjo luego de que llamara la atención a su hijo por llegar a la vivienda a altas horas de la noche, una corrección que terminó desencadenando el violento episodio familiar.

Desde su cama de hospital, Mandelis expresó que jamás imaginó que su hijo pudiera reaccionar de esa manera. Indicó además que días antes había notado en el menor un comportamiento inusual, caracterizado por actitudes extrañas y cambios repentinos en su forma de actuar. Este antecedente ha generado preocupación entre las autoridades y especialistas, quienes advierten sobre la importancia de prestar atención temprana a señales de alteración emocional o conductual en niños y adolescentes.

El caso ha reabierto el debate sobre la supervisión familiar y la salud mental juvenil. Expertos señalan que cambios bruscos de conducta, irritabilidad, aislamiento, nuevas amistades, descuido personal y dificultades para dormir pueden ser señales de alerta. Aunque no se ha confirmado el consumo de sustancias, se advierte que estas conductas suelen coincidir con etapas de riesgo, depresión o inicio en alcohol, nicotina o drogas ilícitas. Las autoridades insisten en que los padres deben actuar de inmediato ante cualquier modificación significativa en el comportamiento de sus hijos, buscando orientación profesional. El suceso deja una lección clara sobre la necesidad de acompañamiento, comunicación y prevención, para evitar que conflictos familiares escalen hasta consecuencias graves como las ocurridas en este caso.