Durante el programa Esta Noche Mariasela se analizó con tono crítico la reciente visita del pastor nigeriano T.B. Joshua a la República Dominicana, un evento que generó amplio debate social, religioso y mediático. Más de cien mil personas acudieron al Estadio Olímpico durante dos jornadas de supuestas sanaciones, en actividades donde, aunque no se cobraba entrada, se realizaron cuantiosas recolectas económicas entre los asistentes. Para el panel, lo ocurrido evidenció un preocupante aprovechamiento de la fe y la vulnerabilidad emocional de miles de ciudadanos.
Uno de los puntos más cuestionados fue el trato protocolar recibido por el líder religioso, quien fue acogido con un despliegue de seguridad propio de un jefe de Estado. Además, su visita incluyó un recibimiento en el Palacio Nacional y un reconocimiento del Congreso, lo que generó fuertes interrogantes sobre la separación entre el Estado y los actos religiosos. En el programa se recordó que Joshua posee una fortuna millonaria, jet privado y aparece vinculado a empresas offshore señaladas en los llamados Papeles de Panamá, situación que contradice el discurso de humildad que predica públicamente.
Desde una perspectiva de fe, Mariasela Álvarez aclaró que el cuestionamiento no se dirige a las creencias religiosas ni a la espiritualidad, sino al uso del espectáculo como herramienta de manipulación. Se comparó su figura con líderes religiosos que rehúyen protagonismo y beneficios económicos, subrayando que ninguna persona debe atribuirse el poder divino. También se expusieron denuncias internacionales por presuntas sanaciones fraudulentas y profecías incumplidas, reforzando la preocupación sobre la falta de regulación y criterio crítico. El espacio concluyó señalando que la fe no debe convertirse en mercancía ni excusa para la desinformación, y que corresponde al Estado y a la sociedad proteger a los ciudadanos del abuso disfrazado de esperanza.