El programa Informe con Alicia Ortega presentó una investigación detallada sobre los problemas ocurridos durante las elecciones nacionales del año dos mil dieciséis, señalando fallas técnicas, administrativas y de planificación dentro de la Junta Central Electoral. Según explicó el entonces presidente del organismo, Roberto Rosario, más de tres mil auxiliares técnicos y personal electoral renunciaron la víspera de los comicios, lo que obligó a realizar capacitaciones de emergencia hasta la madrugada del día electoral, afectando la correcta implementación del sistema tecnológico.
Sin embargo, el equipo periodístico contactó a parte de los supuestos renunciantes, quienes negaron haber abandonado sus funciones, afirmando que nunca fueron convocados nuevamente tras los entrenamientos iniciales. El informe del departamento de informática de la Junta reveló que las pruebas técnicas previas resultaron fallidas y que no se realizaron los ensayos necesarios para garantizar una transmisión eficiente. Además, se determinó que más del noventa por ciento de las incidencias se debieron a fallas en los equipos y no a errores humanos.
Entre los hallazgos más delicados figura la incompatibilidad de los módems utilizados, diseñados para una frecuencia distinta a la requerida en el país, lo que provocó retrasos y bloqueos en el envío de datos. También se expuso que el sistema de consolidación contratado fue descartado por múltiples errores, debiendo utilizarse el sistema interno de la Junta. El informe cuestionó además que una empresa extranjera recibiera primero los datos electorales antes que la propia institución, situación considerada inédita y riesgosa para la soberanía del proceso. La investigación concluyó señalando la falta de auditorías independientes, deficiencias en el almacenamiento de equipos y una gestión tecnológica que debilitó la confianza pública en el sistema electoral dominicano.