En el programa Esta Noche Mariasela se desarrolló un encuentro cargado de sensibilidad y profundidad espiritual al conversar con Sor Carmen Vega y Roselín Jiménez, dos religiosas que representan generaciones distintas dentro de la misma congregación. Sor Carmen, con 88 años de edad y una vida entera dedicada al servicio, compartió cómo su vocación nació del deseo de amar sin esperar nada a cambio, decisión que la llevó desde España hasta la República Dominicana, donde descubrió una realidad marcada por la pobreza, el sufrimiento y la necesidad de acompañamiento humano.
Durante la conversación, Sor Carmen relató que su vida religiosa nunca estuvo exenta de dudas ni sacrificios, pero que jamás se arrepintió de haber elegido servir a los demás. A lo largo de décadas trabajando en hospitales públicos y obras sociales, afirmó que la verdadera plenitud no se encuentra en lo material, sino en la entrega constante. Su testimonio mostró que la fe vivida desde la acción cotidiana puede sostener incluso en medio del dolor y el cansancio físico.
Por su parte, Roselín Jiménez, con apenas 33 años, explicó que su vocación surgió tras convivir desde niña con religiosas que marcaron su formación. Aunque estudió arquitectura y luego psicología clínica, sintió el llamado a una vida distinta, decisión que implicó enfrentar la incomprensión familiar y el juicio social. Ambas coincidieron en que hoy existen menos vocaciones debido al ritmo acelerado y superficial del mundo moderno, pero también reafirmaron que aún hay jóvenes dispuestos a elegir el camino del servicio, la fe y la entrega total al prójimo.