La relación entre las emociones y la salud fue el eje central de una entrevista realizada a Soledad Mateo, directora del centro Renacer y reconocida nutricionista con amplia trayectoria en el acompañamiento integral de pacientes. Durante el conversatorio, se destacó que la nutrición va mucho más allá de lo que se consume físicamente, ya que la mente y las emociones influyen de forma directa en los procesos digestivos y en el desarrollo de múltiples enfermedades. Según explicó, el cuerpo responde incluso a estímulos visuales o emocionales relacionados con los alimentos, generando reacciones fisiológicas aunque estos no sean ingeridos.
Mateo señaló que situaciones como el estrés, la ansiedad, la depresión o los conflictos emocionales pueden provocar alteraciones gástricas, pérdida o aumento del apetito, gastritis e incluso procesos crónicos. Explicó que el estómago es uno de los órganos más sensibles a las emociones y que el llamado centro regulador del apetito, ubicado en el cerebro, responde tanto a lo que se come como a lo que se desea o se reprime. Cuando este sistema no se maneja con disciplina, puede generar conductas compulsivas, adicciones alimentarias y desbalances que afectan el bienestar físico y mental.
La especialista resaltó la importancia de escuchar al cuerpo, respetar sus señales y adoptar hábitos conscientes como forma de prevención. Indicó que muchas enfermedades se originan cuando el cuerpo calla emociones no resueltas, las cuales, con el tiempo, pueden derivar en patologías más severas. En ese contexto, anunció un conversatorio educativo que se realizará el sábado 2 de diciembre en Ágora Mall, con la participación de médicos invitados. La actividad tiene como propósito orientar al público y recaudar fondos para una fundación oncológica, promoviendo una visión integral de la salud basada en conciencia, disciplina y autocuidado.