Durante una emisión del programa radial Buscando Sonido, conducido por Robert Sánchez, se generó un debate a raíz de un titular difundido en medios digitales que afirmaba que Georgina Duluc se encontraba “devastada”. El encabezado provocó preocupación inicial en cabina, al interpretarse como la posible pérdida de un familiar cercano o un hecho de gravedad mayor. Sin embargo, al desarrollarse la información, se aclaró que la situación correspondía al fallecimiento de Sansón, el perro de la comunicadora, lo que abrió una reflexión sobre el uso del lenguaje en la prensa y la responsabilidad al contextualizar las noticias.

En el espacio, los panelistas reconocieron que la muerte de una mascota puede generar un profundo impacto emocional, ya que los animales de compañía suelen convertirse en miembros de la familia. Aun así, se cuestionó si el término “devastada” fue adecuado para el titular, considerando la carga emocional que transmite y la reacción que provoca en la audiencia. Se destacó que una redacción más precisa habría evitado confusión innecesaria y alarma entre lectores y oyentes, especialmente en un entorno mediático donde los titulares suelen ser el primer y, en muchos casos, único contacto del público con la información.

La conversación derivó también hacia prácticas habituales en el mundo del espectáculo, como los intercambios publicitarios relacionados con mascotas de raza y centros veterinarios, sin que ello restara legitimidad al vínculo afectivo con los animales. Finalmente, el programa coincidió en que el caso evidencia dos realidades: el apego genuino que muchas figuras públicas sienten por sus mascotas y la necesidad de un periodismo más equilibrado, que informe con sensibilidad sin recurrir a exageraciones. El segmento cerró reiterando que la precisión en los titulares es clave para preservar la credibilidad mediática y el respeto hacia las emociones del público.