Jennifer López y Alex Rodríguez se consolidaron durante años como una de las parejas más mediáticas del espectáculo y el deporte internacional. Su relación generó atención no solo por su imagen pública, sino por el nivel de éxito profesional que ambos representaban. Cantante, actriz y empresaria por un lado; exestrella de las Grandes Ligas e inversionista por el otro. La pregunta que más se repetía era simple y directa: ¿quién de los dos tenía mayor fortuna?
Las investigaciones financieras revelaron que Alex Rodríguez superaba ampliamente a su entonces pareja. El exbeisbolista firmó contratos históricos en su carrera deportiva, incluyendo uno de 252 millones de dólares con los Texas Rangers y otro de 275 millones tras su llegada a los Yankees. A esto se sumó una estrategia empresarial sólida, centrada principalmente en el sector inmobiliario. Rodríguez posee y administra decenas de complejos multifamiliares en más de diez estados, que superan los trece mil apartamentos. Además, es dueño de concesionarios de autos de lujo, franquicias de gimnasios, inversiones tecnológicas y contratos como comentarista deportivo, lo que elevó su patrimonio, según Forbes, a cerca de 500 millones de dólares.
Por su parte, Jennifer López mantiene una fortuna estimada en 300 millones de dólares. Su capital proviene de múltiples fuentes: música, cine, televisión y marcas comerciales. JLo recibe ingresos constantes por su línea de perfumes, su marca de ropa, su productora audiovisual y contratos publicitarios con firmas internacionales. A ello se suma su residencia artística en Las Vegas, donde percibió millones por presentaciones exclusivas. Aunque su patrimonio es menor al de Rodríguez, ambos representan ejemplos claros de disciplina, visión empresarial y constancia, consolidándose como figuras influyentes dentro y fuera del entretenimiento global.