En el programa Enfoque Matinal, el comunicador Ricardo Nieves reveló información sensible que vuelve a estremecer el caso del asesinato del abogado y catedrático Yuniol Ramírez. Durante su intervención, Nieves aseguró que al hermano de la víctima le estarían ofreciendo dinero y “atenciones” con el objetivo de aliviarle la carga emocional y, en la práctica, favorecer a terceros involucrados en el proceso. La denuncia introduce un nuevo elemento de presión extrajudicial que, de confirmarse, agravaría el cuadro de irregularidades que rodea el expediente.

Según explicó el periodista, dispone de fuentes “extra seguras” que confirman la existencia de una oferta económica destinada a modificar percepciones y responsabilidades. Además, advirtió sobre la construcción de una coartada que buscaría presentar los hechos como un “tumbe”, una operación fraudulenta que habría afectado tanto a un director como a la propia víctima. En ese relato alterno, toda la responsabilidad recaería sobre un solo implicado que actualmente se encuentra prófugo, descargando así de culpa a otros actores del entramado. Nieves insistió en que esta narrativa estaría diseñada y lista para salir a la luz en el momento procesal oportuno.

El señalamiento encendió alarmas sobre posibles maniobras de obstrucción de justicia y manipulación del proceso penal. Analistas advierten que ofrecer dinero a familiares de una víctima para incidir en su posición pública o legal constituye un hecho de extrema gravedad. El caso Yuniol Ramírez, ya emblemático por sus vínculos con corrupción institucional, suma ahora sospechas de intentos de compra de silencios y reconfiguración de responsabilidades. Mientras el Ministerio Público mantiene la investigación en curso, estas revelaciones refuerzan la exigencia social de transparencia, protección a las víctimas indirectas y sanciones ejemplares frente a cualquier intento de torcer la verdad judicial.