Un hecho de extrema violencia sacudió el deporte en la República Dominicana, cuando un árbitro apuñaló a un jugador de baloncesto en pleno desarrollo de un partido. El incidente ocurrió tras una fuerte discusión provocada por el reclamo del atleta sobre una jugada, situación que escaló rápidamente hasta salirse de control ante la mirada de jugadores, técnicos y espectadores. Lo que inició como una controversia deportiva terminó convirtiéndose en un acto criminal dentro de la cancha.

Según los reportes disponibles, el árbitro sacó un arma blanca y atacó al deportista, causándole una herida que obligó a su traslado inmediato a un centro de salud. El jugador fue atendido de emergencia y se encuentra en proceso de recuperación, fuera de peligro, de acuerdo con informaciones preliminares. El ataque generó pánico entre los presentes y obligó a suspender el partido de manera inmediata, mientras se activaban los protocolos de seguridad.

Las autoridades investigan el caso y se espera que el árbitro enfrente cargos penales por el ataque, al tratarse de una agresión con arma blanca en un espacio público y durante un evento deportivo. El suceso ha abierto un debate nacional sobre la seguridad en las competiciones, el control emocional de los oficiales y la necesidad de reforzar medidas disciplinarias y preventivas en el deporte organizado. Dirigentes y atletas han condenado el hecho, coincidiendo en que la violencia no tiene cabida en el deporte y que deben aplicarse sanciones ejemplares para evitar que situaciones similares se repitan.