Durante el programa Sábado Extraordinario se abordó una nueva controversia dentro del movimiento urbano dominicano, luego de que salieran a la luz comentarios atribuidos al exponente Omega, actualmente privado de libertad. Según lo expuesto en el espacio televisivo, el artista habría manifestado su inconformidad por la salida de miembros de su equipo de trabajo, situación que calificó como una falta de lealtad en un momento personal y profesional delicado.

En el análisis se destacó que, aunque la fidelidad es un valor importante dentro de cualquier agrupación artística, también existe la realidad económica que enfrentan músicos y productores. Los panelistas coincidieron en que muchos trabajadores dependen de ingresos constantes para sostener a sus familias, lo que los obliga a aceptar nuevas oportunidades laborales cuando un proyecto se detiene. Esta dualidad entre compromiso personal y necesidad económica fue uno de los ejes centrales del debate.

Según lo comentado en el programa, Omega habría enviado un mensaje directo al cantante Mark B, asegurando que no debía confiarse, ya que una vez en libertad reclamaría lo ocurrido. El conflicto surge por la supuesta incorporación de músicos que anteriormente trabajaban con Omega en nuevas producciones de Mark B. La situación generó sorpresa entre los presentadores y el público, reavivando el debate sobre los límites de la lealtad profesional dentro de la industria musical. El tema provocó múltiples reacciones en redes sociales, donde seguidores se dividieron entre quienes respaldan al intérprete y quienes defienden el derecho de los músicos a continuar trabajando. El caso vuelve a evidenciar las tensiones internas del género urbano, donde las relaciones personales, los contratos informales y la exposición mediática suelen entrelazarse, convirtiendo los desacuerdos en temas de interés nacional.