El programa Énfasis con Iván Ruiz dedicó un amplio análisis a la tragedia ocurrida en México el 19 de septiembre, fecha que volvió a quedar marcada por un devastador terremoto. La coincidencia temporal estremeció a la población, ya que exactamente 32 años antes, en 1985, el país había sufrido uno de los sismos más mortales de su historia. Ese mismo día, horas antes del movimiento telúrico, se realizaba un simulacro nacional de evacuación, lo que provocó confusión inicial entre muchos ciudadanos que pensaron que la alarma formaba parte del ejercicio preventivo.
Durante el espacio, el científico Vanderhorsts explicó que, aunque la coincidencia resulte impactante, no existe evidencia científica que indique una relación mística o causal entre ambos eventos. Señaló que México se encuentra en una de las zonas sísmicas más complejas del planeta, al estar ubicado sobre cinco placas tectónicas: Pacífico, Norteamérica, Cocos, Rivera y Caribe. A esto se suma que gran parte de la Ciudad de México fue construida sobre el antiguo lago de Tenochtitlán, un suelo blando que amplifica las ondas sísmicas mediante un fenómeno conocido como licuefacción por resonancia, lo que incrementa la intensidad del daño estructural.
Desde el enfoque sociopolítico, se destacó que, a pesar del dolor humano, el país ha desarrollado una sólida cultura antisísmica desde la tragedia de 1985. Las imágenes transmitidas mostraron a ciudadanos y comunicadores actuando con serenidad durante el temblor, aplicando protocolos de evacuación aprendidos durante décadas. No obstante, el programa advirtió que la respuesta gubernamental sigue siendo cuestionada por la población. La tragedia, además del impacto material, dejó al descubierto la importancia de la preparación, la educación preventiva y la solidaridad social como únicas defensas reales frente a fenómenos naturales imposibles de controlar.