Un nuevo debate sobre ética profesional sacudió el ámbito del entretenimiento digital luego de que Kenny Valdez cuestionara públicamente el rol de La Shanty, al afirmar que no ejerce como comentarista formal de espectáculos. El señalamiento surgió tras la difusión en redes de un video relacionado con Michel El Buenon, material que originalmente había sido publicado por la comunicadora Virgi Valdera en su plataforma En la Movida de Redes. La controversia no giró en torno al contenido del video, sino al uso del material sin otorgar los créditos correspondientes.

Valdez defendió el trabajo de Valdera, subrayando que tomar contenido ajeno y presentarlo como propio constituye una falta de respeto profesional. Señaló que citar fuentes y reconocer autorías no resta mérito, sino que engrandece la labor periodística y fortalece la credibilidad en los medios digitales. En contraste, recalcó que opinar en redes sociales o compartir contenido no equivale automáticamente a ejercer periodismo de espectáculos, una disciplina que —según indicó— exige rigor, ética y respeto por el trabajo de otros comunicadores.

El comunicador insistió en que la convivencia profesional y la armonía entre colegas son claves para crecer en el medio artístico y digital. Afirmó que Valdera, como creadora de contenido y periodista, tiene pleno derecho a construir su espacio y visibilizar su trabajo sin que otros se apropien de él. El caso reabrió el debate sobre los límites entre opinión, influencia digital y ejercicio periodístico, así como la necesidad de establecer normas claras de reconocimiento en un ecosistema mediático cada vez más dominado por las redes sociales.