En la cabina del programa Buscando Sonidos se debatió ampliamente el conflicto que involucra al artista urbano Don Miguelo y a un joven diseñador de artículos promocionales identificado como Leo Manuel Cureña. El caso salió a la luz a menos de 48 horas de que el intérprete enfrentara otra situación personal mediática, lo que incrementó la atención pública. Según lo expuesto en el espacio radial, el joven acusa al artista de haberlo agredido físicamente durante un altercado ocurrido en un estudio, hecho que motivó su traslado a un centro de salud del nordeste del país.
De acuerdo con la versión ofrecida por el diseñador, difundida por el canal Telenorte, durante más de un año habría realizado trabajos para la marca del artista sin recibir pago alguno. Cureña aseguró que diseñó gorras, materiales gráficos y otros artículos bajo la promesa de apoyo profesional, sin que esa compensación llegara a concretarse. Indicó que el enfrentamiento se produjo tras reclamar la deuda, alegando haber recibido golpes con objetos contundentes, lo que, según dijo, le provocó lesiones visibles en la espalda.
Por su parte, Don Miguelo ofreció una versión distinta. El artista sostuvo que fue él quien resultó afectado económicamente, afirmando que adelantó pagos parciales por trabajos que nunca fueron concluidos. Según su testimonio, al reclamar la entrega pendiente se produjo una riña entre ambos, negando haber actuado de forma premeditada. En el programa, los panelistas coincidieron en que existen contradicciones en ambas versiones y señalaron que el caso deberá esclarecerse por las vías correspondientes. Mientras tanto, el conflicto ha generado debate público sobre relaciones laborales informales, acuerdos verbales y la responsabilidad legal entre figuras públicas y colaboradores creativos.