El estudio presentado por Oxfam provocó un amplio debate público al revelar el volumen de recursos del Estado dominicano que se desperdician cada año. La investigación, comentada en medios, programas de opinión y redes sociales, estima que más de 90 mil millones de pesos podrían ser reorientados hacia políticas que garanticen derechos fundamentales. A la iniciativa se sumó Casa YAS, representada por su vocero Ángel Cuello, quien explicó que el análisis parte de una mirada de derechos y de la necesidad de revisar el presupuesto nacional como herramienta clave para materializar políticas públicas efectivas.

Según Oxfam, los principales focos de desperdicio se concentran en el uso político de la nómina pública y en la corrupción. Solo las llamadas “botellas” representarían unos 39 mil millones de pesos anuales, mientras que la corrupción documentada —basada en 92 casos conocidos en los últimos 17 años— alcanzaría un promedio de 26 mil millones por año. El cálculo, aclaran, es conservador, ya que solo incluye casos que han salido a la luz pública. Para estimar el exceso en la nómina, el estudio compara la cantidad de empleados públicos por millón de habitantes: 58 mil en República Dominicana frente a 48 mil en el promedio latinoamericano. La propuesta central no es reducir el Estado, sino fortalecerlo mediante eficiencia, auditorías reales y perfiles adecuados.

En ese contexto surge la campaña Cambiemos las prioridades, impulsada junto a organizaciones sociales, que plantea destinar el 1% del PIB durante diez años a un plan nacional de vivienda. El objetivo es construir unas 300 mil viviendas dignas, además de mejorar servicios básicos como agua, saneamiento y electricidad, y atender a familias que viven en albergues o en condiciones de alto riesgo. Los promotores insisten en que el problema no es la falta de recursos, sino su mala utilización. Reordenar el gasto público, sostienen, es una decisión política impostergable para evitar un empobrecimiento estructural y cumplir con el derecho constitucional a una vivienda digna.