Nuevas informaciones surgidas durante los interrogatorios refuerzan la posibilidad de que nunca se logre confirmar si Quirinito padeció realmente cáncer. De acuerdo con datos obtenidos por Noticias CDN, el oncólogo César Augusto Núñez, de la clínica Unión Médica de Santiago, fue el primer médico en emitir el diagnóstico. Durante su comparecencia ante las autoridades, declaró que había tratado años atrás al padre de Quirinito, Rafael Castillo Ramírez, y que atendió al propio imputado por problemas estomacales antes de su ingreso a prisión.
La cronología del caso ha generado serias interrogantes. La muestra de tejido fue tomada el 11 de enero, pero no fue entregada al laboratorio hasta el 21 de marzo, casi dos meses y medio después. Los resultados, emitidos el 24 de marzo, indicaban una neoplasia epitelial maligna en la lengua. Expertos explican que estos análisis se realizan a partir de bloques de parafina, elementos fundamentales para confirmar diagnósticos, solicitar segundas opiniones o incluso realizar pruebas genéticas comparativas con familiares.
Sin embargo, el punto más crítico del caso se produjo el 4 de septiembre, cuando dicho bloque de parafina fue sustraído de la clínica Unión Médica. Según las investigaciones, una persona utilizó una cédula falsa y una receta con firma falsificada de la doctora Nixana Rodríguez, quien posteriormente demostró que se encontraba fuera del país en esa fecha y que nunca conoció al paciente. Las autoridades ya iniciaron un peritaje caligráfico y manejan sospechas concretas sobre el origen del documento. Paralelamente, la Procuraduría confirmó que fotografías y registros del caso fueron remitidos a Interpol, ante la posibilidad de que Quirinito se encuentre fuera del país. La desaparición de esta evidencia clave mantiene el proceso envuelto en incertidumbre y profundiza las dudas sobre uno de los casos judiciales más polémicos del país.