Un segmento de farándula generó fuerte controversia en el programa De Extremo a Extremo, luego de que el panel internacional abordara un video viral protagonizado por una pastora que solicita de manera insistente dinero, terrenos y bienes materiales a sus feligreses como supuestas ofrendas religiosas. El comentario fue presentado por Mamola, quien expuso fragmentos del audiovisual y cuestionó abiertamente las prácticas mostradas, señalando el tono coercitivo del mensaje y el uso de la fe como mecanismo de presión económica.

Durante el segmento, se escucharon extractos del discurso de la pastora, en el que se insta a los creyentes a comprometerse con aportes específicos de mil y quinientos dólares, además de bienes en especie como vehículos, viajes o terrenos. El mensaje enfatiza que quienes entregan estos recursos serían “columnas financieras” del reino de Dios, sugiriendo una jerarquía espiritual vinculada directamente a la capacidad económica. Mamola y el equipo del programa debatieron si este tipo de prácticas representan una distorsión del mensaje religioso, subrayando la delgada línea entre fe, manipulación y abuso.

La producción, encabezada por Carlitos Reyes, permitió un intercambio crítico sobre el rol de algunas iglesias en el discurso público actual. Aunque se aclaró que no todas las religiones ni líderes espirituales actúan de esta forma, el panel coincidió en que casos como este afectan la credibilidad de las instituciones religiosas. El análisis concluyó con un llamado a la reflexión ciudadana y al discernimiento, destacando la importancia de separar la espiritualidad genuina de prácticas que, bajo el amparo de la fe, podrían vulnerar la integridad económica y emocional de los creyentes. El debate dejó abierta una conversación más amplia sobre ética, transparencia y responsabilidad en los espacios religiosos contemporáneos.