La puesta en libertad de Ángel Rondón y Víctor Díaz Rúa, implicados en el caso de sobornos de Odebrecht, no se produjo este sábado pese a la variación de la medida de coerción dictada un día antes. Ambos permanecen recluidos en el penal de Najayo Hombres, mientras se completan los trámites administrativos y judiciales necesarios para ejecutar la decisión. La expectativa se mantuvo durante toda la jornada, marcada por un inusual movimiento de visitas y vigilancia.

Desde tempranas horas, familiares y allegados acudieron al recinto en vehículos de alta gama, ingresando ropa, alimentos y pertenencias personales. Ninguno ofreció declaraciones a la prensa. Agentes penitenciarios intentaron limitar la cobertura audiovisual en el exterior del penal, mientras crecía la especulación sobre una liberación inminente. Sin embargo, al cierre del día, la salida no se había concretado. La situación ocurre tras la resolución del juez Francisco Ortega Polanco, de la Instrucción Especial de la Suprema Corte de Justicia, que sustituyó la prisión preventiva por garantías económicas y otras medidas.

La decisión judicial impuso a Rondón una garantía de 70 millones de pesos y a Díaz Rúa una de 50 millones, además de impedimento de salida del país y presentación periódica ante la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa. Aunque la variación fue anunciada oficialmente, fuentes indicaron que la ejecución requiere verificaciones adicionales. El caso mantiene alta atención pública por su impacto en la lucha anticorrupción. Reportó desde el lugar Susan Castaño, mientras las autoridades reiteran que informarán cuando se materialice la excarcelación.