El espacio Mujeres al Borde abrió un debate profundo sobre la realidad de la familia dominicana, a propósito de casos recientes que han generado conmoción social. Las panelistas coincidieron en que problemáticas como la paternidad irresponsable, los embarazos adolescentes y la violencia intrafamiliar siguen siendo heridas abiertas.

A partir de una columna de la periodista Inés Aispú, se analizó cómo persisten prácticas normalizadas que afectan el desarrollo emocional de niños y jóvenes, desde la ausencia parental hasta la negación de identidades y la falta de educación sexual preventiva. Se destacó que muchos padres desconocen aspectos básicos de la vida de sus hijos, evidenciando una desconexión alarmante.

El panel enfatizó que la solución no puede recaer únicamente en el Estado o la Iglesia, sino en un compromiso activo desde cada hogar. La educación sexual integral, el acceso a métodos anticonceptivos y la presencia afectiva fueron señalados como pilares para prevenir tragedias, junto a un régimen de consecuencias legales más firme y una lucha real contra la pobreza.