La muerte de la profesora María Rosalba Ureña Arias ha generado conmoción en el municipio de Licey y un fuerte reclamo institucional. Según informó la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), la educadora se encontraba con una licencia vigente al momento de una revisión de la nómina del Ministerio de Educación, situación que derivó en el bloqueo de su salario durante aproximadamente cuatro meses. La falta de ingresos afectó de manera directa su estabilidad emocional y su tratamiento médico, del cual dependía para sobrellevar una condición depresiva previamente diagnosticada.

De acuerdo con los datos ofrecidos por el sindicato, la profesora Ureña Arias tenía más de doce años de servicio en el sector público y era madre soltera. La ADP aseguró que realizó múltiples gestiones administrativas para lograr el desbloqueo de su pago, presentando argumentos formales y documentación válida. Sin embargo, entre los meses de mayo y agosto no se obtuvo respuesta favorable por parte de las autoridades correspondientes. La prolongación del proceso y la ausencia de una solución concreta agravaron su situación personal, hasta desembocar en el trágico desenlace ocurrido el día martes, cuando la docente se quitó la vida.

Ante este hecho, la ADP en Licey emplazó directamente al Ministerio de Educación a revisar de manera urgente los casos de bloqueo salarial que afectan a numerosos maestros. El gremio advirtió que ejercer la docencia en las actuales condiciones administrativas se ha vuelto insostenible para muchos educadores, especialmente cuando pasan varios meses sin percibir salario. La organización sindical sostuvo que, aunque legalmente no se señale un responsable directo, existe una responsabilidad institucional que no puede ser ignorada. La educadora fue velada en la Capilla Sagrado Corazón de Jesús de Licey y sepultada este miércoles al mediodía en el cementerio municipal, mientras el caso reabre el debate nacional sobre la salud mental y la protección laboral del magisterio.