Amplias extensiones agrícolas de la línea noroeste resultaron severamente afectadas por los vientos e inundaciones provocadas por el huracán Huracán Irma, generando pérdidas millonarias en los cultivos de banano y arroz. Productores de la zona estiman que más del 40 % de las plantaciones de banano sufrieron daños directos por los vientos, a lo que se suman las áreas inundadas por la crecida del Río Yaque del Norte. Las afectaciones se extienden por comunidades como Castañuela, Palo Verde y Guayacanes, en la provincia de Valverde, donde el agua permanece estancada en numerosas tareas agrícolas.

De acuerdo con productores y autoridades locales, las pérdidas en el banano podrían superar los mil millones de pesos, mientras que en el arroz se reportan más de 400 000 tareas de tierra inundadas. Las estimaciones preliminares solo en este rubro oscilan entre 100 y 120 millones de pesos, aunque advierten que la cifra podría aumentar cuando concluya el levantamiento técnico. Algunos agricultores afirman que perderán la totalidad de sus cosechas, mientras otros enfrentarán consecuencias a corto y mediano plazo, afectando su capacidad productiva futura.

Ante este panorama, autoridades gubernamentales, junto al Ministerio de Agricultura y el Ministerio de Obras Públicas, iniciaron evaluaciones para determinar las pérdidas reales y aplicar medidas de apoyo. Se prevé que, una vez desciendan las aguas, se aceleren las intervenciones para rehabilitar canales, muros y caminos agrícolas. Productores de banano y plátano advirtieron que estas pérdidas podrían traducirse en un alza de precios en el mercado nacional en las próximas semanas, debido a la reducción de la oferta.