En el programa de televisión Los Opinadores se analizó la situación del transporte en Santiago, donde taxistas tradicionales y plataformas digitales como Uber mantienen una relación tensa. Durante la emisión, representantes del sector taxi explicaron que, ante la necesidad de modernización y competencia, decidieron invertir en una aplicación propia para la gestión de servicios, aclarando que la plataforma pertenece a los taxistas y no a una empresa extranjera.
Según se detalló en el panel, la aplicación —similar en funcionamiento a Uber— fue desarrollada con el respaldo de Libus Software, firma con presencia internacional que integra múltiples compañías de transporte en una sola red. Este sistema permite distribuir solicitudes de viajes de forma automática entre cientos de empresas afiliadas, optimizando tiempos de respuesta y aumentando la disponibilidad de vehículos. Los participantes señalaron que estas herramientas surgieron como respuesta a prácticas que consideran desleales por parte de grandes plataformas, las cuales, a su juicio, “avasallan” los mercados locales.
Las cifras presentadas evidencian un crecimiento significativo tras la implementación tecnológica. Antes de la aplicación, las compañías registraban entre 1,200 y 1,400 carreras diarias; posteriormente, el promedio superó las 2,500, lo que representa un incremento de más del 50%. Sin embargo, el conflicto actual se centra en el costo de uso: algunos taxistas se niegan a pagar la tarifa semanal de tres dólares por tarjeta, pese a los beneficios obtenidos. El debate concluyó destacando que la sostenibilidad del modelo depende del compromiso colectivo, la transparencia en los costos y una regulación equitativa que permita coexistir a taxis tradicionales y plataformas digitales sin distorsionar el mercado ni afectar al usuario final.