Ley De Hidrocarburos

Por José Díaz Nin


Según cifras del Ministerio de Industria, Comercio y MIPYMES, datos suministrado por REFIDOMSA,  el consumo del GLP,  durante el periodo enero-julio 2017,  es de unos 275 millones de galones,  la gasolina Premium de 93 millones  y la gasolina regular de 96 millones de galones.


También las cifras de este ministerio presentan un consumo total, de todos los combustibles y para el mismo periodo, de unos 780 millones de galones. Todo esto indica que cuando los precios de estos combustibles aumentan un peso estaríamos hablando  que el Estado se embolsilla 780 millones de pesos por cada galón.


Ahora bien, lo importante no es cuánto  dinero  se embolsilla  o deja de embolsillarse el Estado cada vez que los precios de estos combustibles suben o bajan. Lo importante para la población es que se ponga claro el cumplimiento de esta Ley de Hidrocarburos.


El pueblo en general: Empresarios, profesionales, obreros, y sociedad civil, han manifestado, atreves de diversos medios de comunicación, su inconformidad y descontento de cómo se ha manejado la aplicación de dicha  Ley.


Mi comentario, esta vez, va orientado a llamar la atención del Congreso Nacional y la Cámara de Cuentas, en el sentido de que se verifique el cumplimiento de la ley 112-00 Ley de Hidrocarburos.


Este es un gobierno democrático y creo que, por principio, los ciudadanos tenemos el derecho a conocer la opinión de algún estamento del gobierno en torno a su  cumplimiento  así como a su reglamento.


La percepción de la población, que es un matiz a considerar, es que cuando en Texas suben el petróleo, en el país suben los precios de los combustibles y cuando el precio del petróleo baja, o se congelan dichos precios de los combustibles o bajan muy poco.


Los distribuidores de gasolina se quejan de los bajos márgenes de beneficio en la comercialización de combustibles, los Sindicatos pegan el grito al cielo cuando, cada semana, se anuncian los aumentos de los combustibles.


Los empresarios grandes y pequeños, ven tambalear sus negocios, como consecuencia del los altos precios de los combustibles y altas tarifas de la energía eléctrica.


En sentido general la población tiene la percepción de que el gobierno se embolsilla un impuesto excesivo y ve sus esperanzas hundirse en un abismo de imprecisiones y desalientos.


Es por eso, que esta vez, quiero pedir el apoyo de todos los dominicanos para exigir al gobierno y a los organismos de fiscalización, como lo son El Congreso y Cámara de Cuentas, para que verifique el cumplimiento de la Ley de Hidrocarburos que está incidiendo de, manera determinante, en el desarrollo económico de los dominicanos.


Es importante que se revise esta ley y que se determine si se están aplicando los subsidios y los recursos para los fondos que crea dicha ley.


Si se están respetando los márgenes de beneficios en la comercialización, si la Tesorería está haciendo las deducciones oportunas para el pago de la Deuda Externa. Que los cálculos aplicados para establecer los precios de los combustibles no han sido deliberadamente manipulados.


Necesitamos que el Congreso Nacional y los organismos de fiscalización, con que constitucionalmente contamos, se pronuncien en este sentido y principalmente si el gobierno está siendo justo con el cobro del impuesto a los combustibles.